febrero 26, 2024

Cómo amueblar una casa con techos altos

Una casa con techos altos suele ser la envidia de muchos: en primer lugar, significa que es grande, quizá incluso antigua, individual o incluso sólo compartida (como una granja restaurada: desde luego, no un condominio). Pero también hay inconvenientes: más difícil de calentar en invierno, difícil de limpiar, altos costes de mantenimiento. Y también está la cuestión del diseño y el mobiliario: ¿cómo amueblar una casa que tiene techos muy, muy altos? Sigue estos pasos de Ainsis:

Iluminación

Incluso en una casa con techos altos, es la iluminación la que marca la diferencia. Para empezar: grandes lámparas y candelabros para que la luz asome y pueda iluminar amplias zonas de las habitaciones. Consejos de compra: lámparas de potencia moderada, preferiblemente con iluminación LED (para ahorrar), y más concretamente lámparas colgantes, para dar ese toque escénico que nunca viene mal.

Las paredes

Esos muros altísimos que parecen no acabar nunca: ¿qué hacemos? La elección óptima es la llamada «media altura»: de este modo, los espacios entre el suelo y el techo se dividen cuidadosamente y, al mismo tiempo, nunca se impide la visión «completa» del techo. Un toque extra, un secreto de funcionalidad y elegancia: cristal transparente para cerrar el espacio sobre la pared, permitiendo que la luz se difunda.

Colores

Nunca renuncies a los colores: aunque los techos sean altos, no hay que olvidar los tonos (y su «sabio uso»). Hay dos «partidos» en cuanto a colores para techos altos: por un lado, los fans de los tonos oscuros. Son perfectas para optimizar la visión del espacio y armonizar la casa. O, los ultras del blanco: en este caso, sin embargo, para evitar una sensación de vacío, no deben faltar las lámparas de araña, y algunos estampados para las paredes.

Falsos techos

Cuando los espacios son grandes, por ejemplo en un loft urbano -techos altos y prácticamente ninguna habitación, sino un único gran salón-, se puede recurrir a los falsos techos. Pueden ser de pladur, útiles tanto para crear nuevas estancias como para «rebajar» el tamaño, incluso con contrastes de color y el uso de focos. Una excelente elección: falsos techos en la cocina. Nada menos, pero una opción más cara: el entresuelo.

Armarios y librerías

Cuando el espacio es escaso, hay que ocuparlo de alguna manera. Para los amantes de la lectura (y no sólo) una gran librería puede convertirse en el ‘culto’ del salón (incluso hecha a medida, si es necesario). Y luego armarios, obviamente en el dormitorio o en las habitaciones de servicio, en la cocina una gran despensa (quizás antigua, efecto vintage).